A Carmen Mannarino

Acabo de enterarme del fallecimiento de la Poeta Carmen Mannarino. Ella que le escribió a mi ciudad con afectos encarrilados dió inspiración para esta suerte de encuentro periódico. Ella propuso el nombre y ella recibe a los visitantes con su texto maravilloso. Así que aquí va el primero de mis homenajes. Vaya Vaya Poeta… Gracias por todo.

(Cortesía de Oswaldo González)

 CARMEN MANNARINO Y LOS SUEÑOS
Alberto Hernández
Éramos trozos de calles. Mordiscos del sol que nos tomaba por asalto en Sabana Grande. O en Valencia al salir de una lectura, gracias al gesto de nuestro amigo el novelista José Napoleón Oropeza. Éramos agrimensores de Barinas por la anuencia alocada de Orlando Araujo mientras derivábamos en destinatarios de sus verbos añejos.
Muchas veces paseamos por el viejo Pedagógico de Caracas. En sus manos los cuadernos para niños que publicaba con tanto afán. Y me regalaba anécdotas con su voz suave y amarilla, como sus ojos claros, verdes o azules. Tan francesa como italiana. Tan mirandina como calaboceña o barinesa.
Una vez nos montamos, por aquellos lejanos años 80, en un tren invisible. Me contó de ferrocarriles, de rieles oxidados, de estaciones nocturnas, de maletas y personajes que dejó con un pañuelo blanco, agitado al viento.
Carmen vino varias veces a esta mi ciudad Maracay. Y la celebramos, como también con Elizabeth Schoen admiraba la redondez de los samanes. Hicimos letras para nosotros en un salón de clases y después volamos papagayos con un cuaderno de poemas.
Ahora Carmen duerme. Sin embargo, escucho la misma voz. La que tantas veces me regalara: cantarina, amable, sabia, de colores.
Y ahora vuela. Se desplaza por el aire hacia el infinito. Como en un sueño.

CArmen MannarinoCarmen Mannarino001

Licenciada en Letras de la Universidad Central de Venezuela. También curso estudios en el Instituto Pedagógico de Caracas. Repartió su actividad entre la docencia, el periodismo cultural y la Literatura como investigación y creación. Desarrolló diversos trabajos en Literatura In­fantil, campo en el cual se le considera especialista.

Siempre tuvo inclinación por el ensayo literario, el primer trabajo extenso y en publicación, Voz aislada y honda, lo dedico a la obra de Enriqueta Arvelo Larriva, poeta de importancia para las nuevas tendencias de la lírica y acerca de la cual verso el trabajo editado para la celebración del III Congreso Interamericano para el estudio de la obra de las Escritoras, celebrado en Ottawa, Canada, en mayo de 1978: Vida y creación; la antología Poesías, editada por la UCV con selección, prologo y notas suyas, y Testimonies, publicado por la Universidad de-Carabobo. Otro trabajo de rescate de autores es el estudio preliminar y Iexico de Guataro, novela de Trina Larralde, de  la Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos.

El Libro Era un mundo de rieles fue escrito en 1978. El referente de la fabulación es Los Teques, lugar de origen de la escritora. Allí nació y estudio Primaria y Secundaria. Después, en búsqueda de conocimientos y ampliación de miras, se traslado a Caracas.

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Acerca de Rieles y neblinas

Historiador, Cronista del Municipio Guaicaipuro, tallerista y estudioso de la historia local.
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