Encomienda y encomenderos en Las tierras Teque

Manuel Almeida Rodríguez

El régimen de la encomienda fue una creación de la corona española en la que se otorgaba el territorio correspondiente a un pueblo originario (Por ejemplo Los Teque) a una persona que se designaba para tales propósitos que, según La ordenanza de Granada de 1526, debía: “Apartar a los indios de sus vicios, Instruirlos en los buenos usos y costumbres, enseñarles la religión cristiana, enseñarles a vivir en policía y obligarlos a servir a los Españoles”. Los conquistados debían retribuir con su trabajo la sustentación del encomendero y de otros los españoles asentados en el lugar. De allí que muchas ciudades, incluida la capital mirandina, tuvo sus orígenes en asentamientos llamados luego Pueblos de encomienda,

tema-25casabe-sm             Este título no era hereditario y permitió a los reyes católicos impedir la formación de pseudo sistemas feudales que debilitaran su control político y  administrativo sobre las colonias en formación y disminuía en cierta medida el tratamiento inhumano sobre los nativos que fue tan denunciado, pues estos  fueron esclavizados durante los primeros años de presencia española en el continente; sin embargo, La promesa de ser encomendero garantizó el flujo de españoles los primeros años de la conquista el sistema mantenía la oferta de una recompensa material para los que viajaban a estas tierras y contribuían con el control del territorio.

A pesar del ser el primer país de Tierra firme visitado por Colón y que la explotación de perlas fue de los primeros actos de esclavitud hacia pueblos originarios en el continente, Venezuela estuvo entre las últimas colonias donde se aplicó esta modalidad. Esto fue, en gran medida, producto de la resistencia de los Caribes de la Costa, siendo la de nuestra Nación Teque la más aguerrida de todas.

DIEGO-DE-LOSADA                En efecto, La primera encomienda local fue asignada el 5 de marzo de 1568 mientras que la gente liderada por Guacaipuro aun se mantenía en pie de lucha. En dicha fecha; El Empalador Diego de Losada designó a Pedro Matheos, Marcos Gómez de Cascajales, Agustín de Ancona, Francisco Román, Hernando de la Cerda, Francisco Maldonado, y Francisco Maestre como encargados de la Encomienda de Los territorios cercanos a Suruapo y el rio Paragoto (Paracotos).  Matheos recibió las tierras del Principal Guayamate y las de Guacaipuro. Estas últimas consistían en: “La provincia de Los Teques y comarca de las minas el principal Guacaypuro de nación Teque con todos los Principales y capitanejos yndios que a el fueren sujetos con todas las aguas que a ellos fueren pertenecientes” .

El conquistador debía pacificar a los nativos para hacer producir la tierra y las minas pero la dificultad que suponía esta tarea lo hizo desistir y volver a Nueva Segovia de Barquisimeto para ocuparse de otra encomienda previamente asignada.

Cuando finalmente cae Guacaipuro, Los principales de la nación Teque: Querequepano, Curutayma, Aguaramare, Popure, Piaqueima, Epoyma, Popuy, Topeco, Chadayma, Guayamate Pamara, Guariscate y Pacuare, junto a sus pueblos  fueron dados en encomienda por el Teniente de gobernador Juan de Guevara. De estos el Pueblo de Guacaipuro y el de Guayamate fueron otorgados a Andrés González el 3 de febrero de 1571. Posteriormente, Christóbal Cobos, Hijo de Alonzo Cobos, que fue famoso por asesinar a Francisco Fajardo, tenía mucho interés en la explotación de las minas de Los Teques, convenció al teniente de gobernador de Caracas Francisco Calderón para que le fuese otorgada la Encomienda de Guacaipuro a Ambrosio Hernández, un aliado cercano que la recibió el 27 de septiembre de 1572 y un mes después, el 27 de octubre, este la cedería a Cobos.

Comenzó entonces un pleito legal que tuvo como consecuencia dos circunstancias iguales en magnitud y totalmente adversas en sus resultados. Por una parte la compilación de testimonios de habitantes de Suruapo generó una de las fuentes –si no la única– más importantes para estudiar la vida de Guacaipuro y de la Nación Teque, lo cual representa un hito fundamental en la comprensión de la historia tequeña. la segunda circunstancia fue que el limbo legal creó un tiempo en el cual el pueblo fue dividido para incorporarlo de formas fraudulentas a otras encomiendas.

González logró llevar a su encomienda de Valle de La Pascua a un buen grupo, Incluido el principal Pariamanaca. esto fue realizado también por Cristóbal Cobos y por los hermanos Juan y Martín de Gámez. otros fueron llevados a encomiendas cercanas y obligados a declarar su pertenencia a otros grupos para incrementar el número de originales en las encomiendas de destino.

El pleito llegó hasta la Real audiencia de Santo Domingo que finalmente le otorgó la titularidad de la encomienda a Andrés González.

Otras encomiendas otorgadas fueron: El pueblo de Pacuare, asumido por su hijo tupucuay, fue dado a Marcos Gómez de Cascajales. Este conquistador recibió además la mitad de los nativos que habitaban en tierras aledañas encomendadas a Juan Jorge y Bartolomé Álamo. El pueblo de Caracarayma, en la otra banda del río Paragoto, tenía como principal a Curutayma y fue dado en encomienda a Agustín de Ancona.

 

MHAR.

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Acerca de Rieles y neblinas

Historiador, Cronista del Municipio Guaicaipuro, tallerista y estudioso de la historia local.
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