Apuntes sobre los inicios de la distribución territorial.

La ciudad crecía poco a poco. Tal como sucede en la mayoría de las ciudades venezolanas, este crecimiento no cuenta con un acta de fundación o registro conocidos de la distribución demográfica o los caseríos que nacía con el poblamiento de esos primeros años de Los Teques.

Para efectos de la investigación algunas de las fuentes las ofrece la iglesia pues su carácter institucional ofrece algunos datos que, si bien exponen datos interesantes, deben pasar por un necesario proceso de crítica para apreciar lo que está y lo que pudo faltar en la historia de esos primeros años; sin embargo, los datos eclesiásticos son de suma importancia para comprender los avatares de nuestro pasado.

El poblamiento, tal como hemos dicho se remonta al siglo XVI pero el registro conocido de una distribución geográfica surge dos­cientos años más tarde con la visita de Mariano Martí y la instauración del curato d la ciudad. Eso se hizo efectivo el 21 de octubre de 1777 cuando Car­los III otorgó el rango de Pa­rroquia Eclesiástica.

Meses después en 1778 Manuel Antonio Fernán­dez Feo –primer párroco designado­– describió los nombres de los nombres de los lugares que abarcaba la pa­rroquia, que en to­tal comprendía los caseríos de Laguneta, El Pozo, Los Teques, Pueblo Nuevo, Retamar, El Corozal, San Corniel y El Carrizal.

Labor del presbítero comprendió también los nombres de las pri­meras familias que hicieron de estas colinas su hogar y sustento. En este registro, que sería el primer censo poblacional, están refle­jados cada hombre cabeza de familia, con los nombres de su mujer, hijos, agregados y esclavos, el estado civil y la calidad étnica de ellos.

En el registro se usa la nomenclatura de la letra B para los blan­cos, la I para los indios, la M para los mestizos, la N para los negros, la m para los mu­latos, la Z para los zambos y la E para los esclavos. Para el esta­do civil se indicaba con la C de casado y la S de soltero. También se usaba la P para los párvulos. De tal modo que el registro reflejaba que la parroquia nació con 983 vecinos, 549 blancos, 106 mestizos, 63 mulatos, 13 ne­gros, 44 zambos, 93 indios y 114 esclavos desparramados por una amplia geografía de conucos con variados culti­vos a las riveras del rio  San Pedro y por la dulzura de los aires de los valles y las serranías.

Pero el centro poblado de esos primeros años era El Corozal donde estaba la capilla donde Mariano Martí ofreció misa, tal vez por su cercanía con la casa Grande del Llano de Miquilén Luego la geografía le otorgó al sector que hoy es el pueblo la preferencia por ser mejor para el centro de lo que sería nuestra ciudad.

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Acerca de Rieles y neblinas

Historiador, cronista de barrio, tallerista y estudioso de la historia local.
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