San Pedro: Asuntos de Toponimia.

La toponimia es uno de los elemento promotores más eficaces de las políticas de memoria. Al nombrar una calle o un lugar con el nombre de un personaje, un santo o una fecha, se logra en el tránsito cotidiano lo que no logran libros y esfuerzos educativos. Pero este es un conocimiento vacío pues no hay un contenido respaldando la información. De tal manera a veces son tan cotidianos algunos nombres que pierden vigencia y autoriadad, incluso cuando esta puede dar señas de un pasado tormentoso.

Nuestro municipio mantiene una toponimia en la que persiste con fuerza la Nación teque, pero también en ella persiste la colonia. Tales como Miquilén, menciondo en días pasados o San Pedro de Los Altos.

Este fue el primer lugar explorado por Francisco Fajardo que destacó sus posibilidades como mina de oro. Entonces el gobernador de la Provincia de Venezuela Pablo Collado designó a Pedro de Miranda para la explotación de dichas minas, que junto a sus hombres serían los primeros ocupantes del lugar. A pesar de su corta estadía producto de la resistencia Teque, el río y las riberas ocupadas comenzaron a llamarse “San Pedro” por el santo del expedicionario. Así se inician los bautizos toponímicos de la región que hoy conforman el Municipio Guaicaipuro.

El oro de las minas era mucho menor que el estimado pues su explotación fue poca; sin embargo, el sitio cobró importancia para españoles y nativos pues era un paso estratégico entre El Valle de Los Caracas y Los Valles de Aragua. Así, Las riberas del San Pedro atestiguaron confrontaciones que mantuvieron indómitas las tierras hasta que, en 1567, se efectuó la conocida batalla homónima entre Guacaipuro y el empalador Diego de Losada. La victoria, esta vez del español, provocó la unificación posterior de los pueblos originarios en torno al líder Teque contra los conquistadores.

Cuando se efectuó la pacificación de Los Teques, San Pedro fue poblándose inicialmente en las riberas del río y luego se ocuparon paulatinamente las sendas de Garabato, Lagunetas, Los pocitos y las Guamas. En un primer momento El lugar era parte eclesiástica y civil de Macarao hasta que el obispo Mariano Martí en su recorrido de 1777 asignó el poblado al nuevo curato de Los Teques y posteriormente, en 1853, el pueblo se incorporó al Cantón de Guaicaipuro.

En estas tierras ha nacido gente destacada como José Roque Pinto (1795-1885), pero son los miles de hombres y mujeres que, antes y después de la conquista, cultivaron en San Pedro grandes historias íntimas junto al café que dominaba las montañas. Así cosecharon un lugar de añoranzas, que ve nacer al río que atraviesa la ciudad toda y que fue el primer bautizo de la conquista.

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Acerca de Rieles y neblinas

Historiador, Cronista del Municipio Guaicaipuro, tallerista y estudioso de la historia local.
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